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Fases del ensayo clínico I-IV: guía práctica para promotores 2026

Antes de que un medicamento llegue a la farmacia, pasa por un proceso de desarrollo clínico estructurado en cuatro fases. Cada una tiene un objetivo distinto, una población diferente y unos requisitos regulatorios propios. Las fases del ensayo clínico son el mecanismo que garantiza que un fármaco es seguro y eficaz antes de que lo tome la población general.
Si eres promotor, conocer qué ocurre en cada fase te será útil e imprescindible para planificar tiempos, presupuesto y recursos con criterio.
¿Estás diseñando o gestionando un ensayo clínico y necesitas apoyo en alguna de sus fases? En Matraz Innova trabajamos con promotores farmacéuticos, biotecnológicas y startups en todas las etapas del desarrollo clínico, desde la estrategia regulatoria hasta la monitorización del estudio. → Conoce nuestros servicios para ensayos clínicos en España

Por qué el desarrollo clínico se divide en fases

La lógica es sencilla: no se puede administrar un medicamento nuevo a miles de personas sin saber antes si es seguro en unas pocas. Las fases permiten avanzar de forma progresiva, aumentando la población y el nivel de evidencia en cada etapa. Si en cualquier punto los datos muestran que el riesgo supera al beneficio, el desarrollo se detiene.
Es un sistema que protege al paciente y, al mismo tiempo, filtra los candidatos que no tienen futuro antes de que el promotor invierta recursos en estudios a gran escala.

Fase I: seguridad antes que nada

La fase I es la primera vez que el medicamento se administra a personas. Participan entre 20 y 80 sujetos, generalmente voluntarios sanos, aunque en oncología suelen ser pacientes directamente porque el perfil de riesgo lo justifica.
Qué se evalúa: seguridad y tolerabilidad a distintas dosis, farmacocinética (cómo el organismo absorbe, distribuye, metaboliza y elimina el fármaco) y farmacodinámica (qué efecto produce en el organismo). El objetivo es establecer la dosis máxima tolerada y detectar efectos adversos antes de avanzar.
Cuánto dura: entre 1 y 2 años, dependiendo del diseño del estudio y el área terapéutica.
Tasa de éxito: aproximadamente el 63% de los compuestos que entran en fase I llegan a fase II. No todos superan este umbral.
En España, los estudios de fase I crecieron un 56% en la última década. En 2025 representaron el 25% del total de ensayos autorizados por la AEMPS, lo que refleja el peso creciente del país en las etapas más tempranas del desarrollo.

Fase II: ¿funciona el medicamento?

Si la fase I confirma que el compuesto es seguro a las dosis estudiadas, la fase II responde a la pregunta siguiente: ¿produce el efecto esperado en pacientes con la enfermedad objetivo?
Participan entre 100 y 300 pacientes con la patología a tratar. El estudio evalúa la eficacia preliminar, la dosis óptima y el perfil de efectos adversos en una población real. Aquí se definen los endpoints clínicos que guiarán el diseño de la fase III.
Cuánto dura: entre 2 y 3 años.
Qué decide: si continuar hacia fase III o detener el desarrollo. Es la fase con mayor tasa de abandono. Muchos candidatos prometedores no demuestran el efecto esperado en pacientes. Un protocolo clínico bien diseñado en esta etapa ahorra tiempo y presupuesto en las siguientes.

Fase III: la prueba definitiva

La fase III es el ensayo que decide si el medicamento llega al mercado. Con miles de participantes en múltiples centros — habitualmente en varios países de forma simultánea —, el objetivo es confirmar la eficacia y seguridad con la potencia estadística necesaria para presentar la solicitud de autorización ante la EMA o la AEMPS.
Los ensayos de fase III son complejos, costosos y exigen una gestión operativa muy sólida: coordinación multinacional, monitorización intensiva, gestión de datos en tiempo real y cumplimiento estricto de las buenas prácticas clínicas (GCP). Es en esta fase donde el papel de una CRO se vuelve especialmente relevante para muchos promotores. Puedes ver cuándo tiene sentido trabajar con una en nuestra guía sobre cómo seleccionar una CRO en España
Cuánto dura: entre 3 y 5 años.
Resultado: si los datos son favorables, el promotor presenta la solicitud de autorización regulatoria con el expediente completo. Si no, el desarrollo se detiene, incluso después de años de inversión.

Fase IV: el medicamento en el mundo real

La fase IV comienza cuando el medicamento ya está autorizado y en el mercado. No es el final del proceso: es el inicio de la vigilancia continua.
Los estudios postcomercialización evalúan el comportamiento del fármaco en condiciones de uso real: en poblaciones más amplias, durante periodos más largos, en pacientes que toman otros medicamentos o tienen otras enfermedades. Aquí es donde aparecen efectos adversos que los ensayos clínicos controlados no detectaron.
Esta fase alimenta directamente el sistema de farmacovigilancia. El titular de la autorización tiene la obligación legal de monitorizar la seguridad del medicamento, notificar reacciones adversas y, cuando la AEMPS o la EMA lo exigen, realizar estudios de seguridad post-autorización (PASS). Si quieres entender en detalle qué obliga la normativa en este punto, en nuestro artículo sobre farmacovigilancia en España lo explicamos paso a paso.
No tiene fecha de fin: mientras el medicamento esté en el mercado, la fase IV está activa.

El papel del promotor en cada fase

El promotor es la entidad responsable del ensayo clínico en todas sus fases. Sus responsabilidades no cambian de una fase a otra, aunque la complejidad de cada etapa sí lo hace.
En términos prácticos, el promotor debe:
  • Diseñar el protocolo clínico y garantizar que cumple con los requisitos regulatorios de la AEMPS y la EMA.
  • Obtener la autorización del ensayo y la aprobación ética del CEIm antes de comenzar.
  • Garantizar el cumplimiento de las buenas prácticas clínicas (GCP/BPC) en todos los centros participantes.
  • Gestionar la seguridad del medicamento en investigación y notificar los eventos adversos graves en los plazos establecidos.
  • Mantener la documentación del estudio actualizada y disponible para inspección.
En las fases más complejas, especialmente fase II y III, muchos promotores optan por externalizar parte de estas funciones a una CRO para ganar capacidad operativa sin incrementar estructura propia. Si estás valorando esa decisión, en nuestra guía completa del ensayo clínico en España encontrarás el contexto necesario para decidir bien.

¿Cuánto tarda completar todas las fases?

El desarrollo clínico completo de un medicamento, desde la primera dosis en fase I hasta la autorización de comercialización, tarda de media entre 10 y 15 años. Los tiempos varían mucho según el área terapéutica, la complejidad del diseño y la velocidad de reclutamiento de pacientes en cada fase.
Algunas aclaraciones útiles: los plazos de cada fase pueden solaparse parcialmente con los trámites regulatorios de la fase siguiente, y existen procedimientos de autorización acelerada (como el fast-track de la AEMPS para oncología y enfermedades raras) que pueden reducir los tiempos de aprobación de forma significativa.
¿Estás en alguna de estas fases y necesitas apoyo para avanzar sin perder tiempo? En Matraz Innova acompañamos a promotores en el diseño del protocolo, la gestión regulatoria, la selección de centros y la monitorización del estudio. Sin rodeos. → Contáctanos!
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